TECNOLOGÍA Y EDUCACIÓN

LAS REDES SOCIALES EN LA EDUCACIÓN

El concepto de red social, según leemos en Wikpedia, es:

Una red social es una estructura social que se puede representar en forma de uno o varios grafos en el cual los nodos representan individuos (a veces denominados actores) y las aristas relaciones entre ellos. Las relaciones pueden ser de distinto tipo, como intercambios financieros, amistad, relaciones sexuales, o rutas aéreas. También es el medio de interacción de distintas personas como por ejemplo juegos en línea, chats, foros, spaces, etc.

Creo que a nadie se le escapa que la estructura social educativa se adapta perfectamente a este concepto. Donde los nodos están formados por profesores y alumnos y las aristas por relaciones educativas, como pueden ser los cursos impartidos, tutorías, grupos de trabajo interdisciplinar, etc. Tal como ya comenté en otro artículo sobre Educación 2.0, el aula es en sí una pequeña sociedad formada por el profesor y sus alumnos. Siendo, por tanto, un lugar idóneo para la colaboración y el trabajo conjunto.

Lo primero que sorprende cuando se busca información sobre la aplicación de las redes sociales en educación es la absoluta falta de ésta. Muchos profesores están ya en redes sociales, pero por lo visto, son casi inexistentes los que las han llevado hasta el aula. En este artículo quiero presentar las características de la redes sociales y sus posibilidades para la educación. Dejamos para otro trabajo ejemplos más concretos sobre su aplicación.

Quien haya usado Facebook, o una red de características similares, sólo una o dos veces es probable que se haya llevado la impresión de que estas redes sociales son bastante inútiles y que no permiten hacer nada en particular, al menos, algo que sea productivo. Sin embargo los beneficios de las redes sociales no son inmediatos (cómo lo pueden ser otras aplicaciones de tipo 2.0). Aquel que haya tenido un poco de constancia habrá comprobado que es un medio excelente para mantener y seguir la pista a las personas que tengamos definidas como nuestras amistades. Sean realmente amigos o personas de las que nos interesa estar informados, por ejemplo, por motivos laborales. Si en algo destacan de forma excelente las redes sociales es justamente en su increíble capacidad para mantener en contacto personas. Según mi punto de vista, mucho más que las listas de correo, los foros de discusión, blogs o cualquier otro sistema. Junto a la información que vemos habitualmente de nuestros contactos se mezcla otra de carácter personal e informal que proporciona una visión muy diferente a la que estamos acostumbrados a percibir de las personas con las que no convivimos a diario.
Hola, soy John – Hola, soy Jim / ¿De dónde eres? / De Facebook, ¿y tú?

Redes sociales en educación

En el ámbito educativo la capacidad para mantener en contacto un grupo numeroso de personas es la primera característica de la cual podemos aprovecharnos. Cuando el profesor no actúa solo en el uso de tecnologías a través de Internet, ya que otros profesores también lo hacen, o aún estando solo, dispone de un elevado número de alumnos (por ejemplo, más de 150), la dispersión en las fuentes de información de profesores y alumnos puede dificultar la eficacia de la tarea educativa, ya que ambos colectivos se ven obligados a visitar un gran número de recursos (blogs, wikis, etc.) que son independientes entre sí. Realmente este fue uno de los escollos importantes que apunté al uso de blogs en uno de mis primeros artículos titulado Edublogs, ¿un medio poco apropiado? Allí alertaba sobre el caos que podía producirse si se utilizaba el blog como medio generalizado en la enseñanza, debido a la multiplicidad de asignaturas, profesores y alumnos que conviven juntos en un mismo centro educativo.

Las redes sociales, muy especialmente algunas como Ning o Elgg, permiten una gestión muy eficiente cuando hay implicado un gran número de alumnos y profesores. Es más, cuanto mayor sea el número de miembros de una red social, mayor será su productividad. Una red social con 500 miembros será mucho más efectiva que una con 100. Creo que por debajo de 100 alumnos las redes sociales pierden su eficacia y no merece la pena su utilización.

El atractivo de las relaciones sociales

El entorno y las condiciones de trabajo condicionan totalmente el rendimiento en el mismo. Las redes sociales tienen un enorme atractivo en el aspecto personal y de relación por parte del que las usa. Por este motivo, cuanto mayor sea el número de los participantes más atracción genera en los alumnos al poder estar en contacto directo con sus profesores, sus amigos y compañeros de otros cursos a los que quizás conozcan de vista pero con los que no ha hablado nunca. Esto permite crear un ambiente de trabajo favorable que es uno de los motivos directos del éxito de las redes sociales.

Las redes sociales tienen el innegable valor de acercar el aprendizaje informal y el formal. Ya que permiten al alumno expresarse por sí mismo, entablar relaciones con otros, así como atender a las exigencias propias de su educación.

Sería un auténtico error que un centro o grupo de profesores decidiesen trabajar con redes sociales y limitasen la posibilidad de que los alumnos modifiquen a su gusto su propia página personal, suban fotos, vídeos o música, por ejemplo. Hay que tener presente que la red social basa su éxito en la capacidad que tiene de transmitir lo personal ante los otros. Algo que adquiere especial relevancia entre los adolescentes. Que los otros me conozcan a través de lo que yo hago y yo a ellos por lo que hacen. Pero dejar libertad a los alumnos para que establezcan sus relaciones a través de nuestra red implica también enseñarles a conocer dónde están sus límites y a respetar al centro educativo, el colectivo de profesores y a los propios compañeros. La red social es un medio excelente para aprender este tipo de cosas y aunque sólo fuese por esto ya merecería la pena su uso.

El trabajo de clase en las redes sociales

Mejoras en la comunicación

Disponer en un sólo espacio 100 ó 200 de los propios alumnos, junto a otros a los que ni siquiera conocemos, lejos de ser algo caótico o un impedimento se convierte en una auténtica ventaja. Los buscadores de las redes permiten localizar una persona o un colectivo en escasos segundos, igualmente los grupos internos de la red pueden agrupar a toda una clase en un único espacio. La comunicación directa con el alumno se transforma en algo muy sencillo, bien de forma pública a través de su “muro” (mensajes que podemos dejar en su página personal), mediante mensajes privados de correo electrónico interno o mediante mensajes enviados a todos los miembros de un grupo. Lo mismo se aplica a los alumnos, ya que pueden contactar con cualquiera de sus profesores y compañeros de forma directa. Así pues, la red social tiene un efecto directo en la mejora de la comunicación personal alumno-profesor.

Grupos de trabajo

La posibilidad de crear tantos grupos de alumnos como se desee facilita la coordinación, el contacto entre unos y otros, la colaboración, el compartir materiales y la creación de productos digitales. Tanto alumnos como profesores pueden crear grupos que pueden ser abiertos a todos o cerrados, a estos últimos se accede por invitación. El sistema para pertenecer al grupo así como la moderación en la creación de los grupos es configurable según las necesidades del momento.

Algunas sugerencias para los grupos pueden ser, por ejemplo:

  • Grupos de clase para tutoría, donde el tutor dé avisos relacionados con la misma o se establezcan diálogos sobre los temas que se consideren oportunos.
  • Grupos para asignaturas concretas, donde el profesor ponga los deberes, el blog de su clase (que puede ser externo o interno a la red), las notas de los exámenes o los alumnos hagan preguntas sobre la materia.
  • Se pueden hacer grupos de unos pocos alumnos, para que estén en contacto mientras realizan trabajos temporales en alguna asignatura.

Objetos de la red social

Por objetos entendemos los productos digitales que se pueden generar mediante la red social. Los usuarios de la red social disponen de mecanismos para crear sus propios objetos. Estos suelen ser en forma de texto puro (mensajes, comentarios a otros objetos, foros de discusión, etc), imágenes, sonidos, blogs, objetos incrustados (documentos, presentaciones, etc.), archivos adjuntos, etc. En un artículo posterior se detallarán los objetos que se pueden crear a través de la red social de Ning.

Aunque los productos digitales de la propia red son limitados, la capacidad de incrustar objetos externos hace que en la práctica su versatilidad sea muy elevada. Cuando se plantea utilizar la red social para determinadas actividades es posible que haya que utilizar servicios externos que pueden ser referenciados a través de la red, quedando ésta como centro de encuentro, coordinación y referencia exterior.

Control de la red y privacidad

Las redes son perfectamente controlables por parte de los administradores de las mismas. Éstos pueden eliminar tanto el contenido inapropiado de la misma como bloquear a los usuarios que estén dando problemas. El trabajo con menores de edad obliga a trabajar con redes cerradas para evitar la difusión de sus nombres u otros datos que permitan su identificación, como puede ser la fotografía de su perfil.

No sólo para los alumnos

Me he centrado en los alumnos, pero las redes sociales pueden tener una innegable utilidad entre los propios profesores (creando su red aparte) para trabajar entre los Departamentos, profesores de una misma asignatura en un nivel determinado, para emitir información por parte de la Dirección del centro, coordinación etc. Lo que sin lugar a dudas puede facilitar las comunicaciones internas así como la eficacia en la coordinación, el trabajo entre profesores y los lazos de unión entre ellos.

Hacer una red social para padres puede ser un medio muy eficaz de entrar en contacto con ellos. Además de que, muy probablemente, aumente la implicación de los padres para con la educación de sus hijos.

¿Qué red social utilizar?

Mi experiencia con redes se limita a 3 de ellas: Facebook, Elgg y Ning.

Facebook forma una comunidad abierta donde hay demasiado ruido proveniente del exterior aunque algunos, como la UOC, han optado por esta red. Además, los mecanismos de control son muy débiles. El hecho de que parte de los perfiles sean visibles a todos por defecto (aunque luego se puede limitar) hace impracticable su uso con menores.

Elgg es una red creada específicamente para la educación. No obstante, necesita un servidor propio, lo que, al menos en nuestro caso, ha servido para descartarla.

Ning ofrece redes sociales de forma gratuita que pueden ser cerradas al exterior. Además, para la educación con alumnos de 12 a 18 años elimina la publicidad de Google si se les pide directamente (tal como hace Wikispaces para sus wikis). Tiene otras ventajas como es la posibilidad de traducción a otros idiomas y la modificación de los textos de la red, por lo que ésta puede ser personalizada según las necesidades particulares. En un artículo posterior se detallará la funcionalidad y características de Ning.

En resumen

Podemos citar algunos de los beneficios que nos puede aportar una red social creada para trabajar con los alumnos:

  • Permite centralizar en un único sitio todas las actividades docentes, profesores y alumnos de un centro educativo.
  • Aumento del sentimiento de comunidad educativa para alumnos y profesores debido al efecto de cercanía que producen las redes sociales.
  • Mejora del ambiente de trabajo al permitir al alumno crear sus propios objetos de interés, así como los propios del trabajo que requiere la educación.
  • Aumento en la fluidez y sencillez de la comunicación entre profesores y alumnos.
  • Incremento de la eficacia del uso práctico de las TIC, al actuar la red como un medio de aglutinación de personas, recursos y actividades. Sobre todo cuando se utilizan las TIC de forma generalizada y masiva en el centro educativo.
  • Facilita la coordinación y trabajo de diversos grupos de aprendizaje (clase, asignatura, grupo de alumnos de una asignatura, etc.) mediante la creación de los grupos apropiados.
  • Aprendizaje del comportamiento social básico por parte de los alumnos: qué puedo decir, qué puedo hacer, hasta dónde puedo llegar, etc.

 No aislemos al e-learning

Por Mar�a Eugenia Solari

Tal como anticipamos en la edici�n pasada si esperamos que un curso de e-learning o bajo cualquier otra modalidad resulte efectivo, no podemos aislarlo como si se tratara de un evento autosuficiente. Ya desde el dise�o, debemos pensar en la experiencia completa con el fin en mente y habiendo interpretado las necesidades de la organizaci�n y de los que ser�n destinatarios de la capacitaci�n. En la primera parte de la nota pusimos foco en el fin u objetivo de la capacitaci�n, el que trasciende los contenidos que se esperan ense�ar, ya que por tratarse de una capacitaci�n en el �mbito de la empresa, persigue una meta de negocios generalmente de orden econ�mico. En esta segunda parte, veremos que resulta por lo menos recomendable considerar todas las posibilidades de acompa�amiento y apoyo, seguimiento y evaluaci�n, para que la capacitaci�n sea una experiencia significativa para los participantes y redituable para las gerencias.

Pensar la experiencia completa implica ir m�s all� del evento de capacitaci�n o la instancia en que un participante toma contacto con los contenidos de un curso de e-learning. Y este ir m�s all�, tiene que ser parte de un proceso de dise�o que incluya los diferentes momentos por los que pasa una persona cuando adquiere un nuevo aprendizaje.

Estos momentos pueden identificarse con:

� Conocimiento de los objetivos
� La formaci�n de expectativas.
� La reflexi�n acerca de sus experiencias o conocimientos previos o existentes.
� La fijaci�n de un objetivo grupal o individual.
� La percepci�n de los beneficios.
� La preparaci�n para el aprendizaje (la apertura)
� El contacto con lo nuevo.
� La detecci�n de oportunidades de aplicar lo aprendido.
� La evaluaci�n de los resultados y la comparaci�n del presente con el pasado.

Todos estos momentos o posiciones frente al aprendizaje deben ser tenidos en cuenta por quienes han detectado en su equipo de colaboradores una oportunidad de mejora. M�s a�n si diagnosticamos que esa mejora puede ser lograda mediante una capacitaci�n, es importante saber que no todos evaluamos de igual manera las causas de un problema, por ello, el contenido de un curso o el evento de capacitaci�n por s� mismo, no nos va a resultar efectivo.

Algunos de estos momentos o posiciones pueden ser gestionados de modo tal que se conviertan en facilitadores del cambio o apoyen la apertura al aprendizaje y la transferencia a la pr�ctica diaria. Y la comunicaci�n, adem�s de la formaci�n, puede ser una herramienta muy �til.

Poner en com�n los objetivos

La detecci�n de una oportunidad de mejora en una organizaci�n puede surgir de diferentes fuentes y no siempre los protagonistas del aprendizaje son conscientes de esas brechas. Por otro lado, quienes lideran esos equipos tienen un rol primordial en la puesta en com�n de los objetivos del �rea o de la misma empresa y en demostrar cuan importante es la participaci�n de cada uno en el logro de los resultados.

Cuando esa participaci�n es deficiente o bien, cuando se espera mejorar los desempe�os para obtener mayores beneficios, es a�n m�s importante fomentar una comunicaci�n transparente y emp�tica. Por esta raz�n, la comunicaci�n de los objetivos de un programa de formaci�n o un plan de mejora es un paso que no debe omitirse.

Dar lugar a las expectativas individuales o grupales

Antes de poner a un grupo de personas adultas frente a un docente o contenido instruccional, si esperamos que esas personas aprendan algo nuevo, es importante preguntar y escuchar que esperan ellos de ese aprendizaje, o en todo caso, consultarles si creen ellos que aprender algo nuevo puede facilitarles alg�n proceso o tarea o si ven en esas nuevas habilidades un beneficio.

Las expectativas de las personas determinan en gran medida los resultados que obtengan. Una persona con pocas expectativas o indiferente acerca de alguna propuesta de aprendizaje, es poco probable que demuestre, al cabo de la actividad, grandes cambios. Si de ello dependen nuestros propios resultados como �rea, pues entonces es un asunto importante a tener en cuenta a la hora de dise�ar un programa de formaci�n.

En esta instancia es necesario generar espacios de di�logo e indagaci�n, y favorecer la apertura de los participantes para que puedan expresar sus propias necesidades y deseos. Esta es tambi�n una buena oportunidad para reflexionar acerca de los objetivos individuales en relaci�n a los organizacionales. Proponer una conversaci�n en t�rminos de lo que cada uno espera lograr en el corto o mediano plazo y discutir acerca de las herramientas que necesita para alcanzar resultados es una buena forma de motivar a los colaboradores a participar de actividades de aprendizaje que resulten significativas para ellos.

Identificar los beneficios percibidos y apalancar la comunicaci�n

Este conocimiento de las expectativas nos permitir� identificar tambi�n cuales ser�n los beneficios percibidos por quienes, en �ltima instancia, son nuestros �clientes� internos, y tambi�n son los que deber�n mejorar su desempe�o o modificar sus comportamientos para que la organizaci�n alcance los objetivos buscados.

Una propuesta de formaci�n puede ser bien aceptada o incurrir en resistencias. Suponemos que habiendo tomado algunas precauciones como las mencionadas arriba, estas resistencias se ir�n desvaneciendo. Pero podemos ayudarnos a trav�s de un buen plan de comunicaci�n que promocione la iniciativa de formaci�n a partir de los beneficios �percibidos� por quienes ser�n sus destinatarios, asi como tambi�n, sus jefes directos.

Adem�s de una buena actitud receptiva por parte de los participantes de una capacitaci�n, es importante contar con el apoyo de sus jefes directos, ya que sin su ayuda la iniciativa puede resultar un verdadero fracaso. Es por esto que es muy importante hacerlos part�cipes de cada una de las instancias y adecuar la comunicaci�n para que ellos tambi�n sean capaces de identificar los beneficios que obtendr�n de poner a su gente a disposici�n de una actividad de capacitaci�n, que no siempre es consecuencia de una iniciativa propia.

Preparar (se) para el aprendizaje

De esta manera, vamos abri�ndonos camino. Otro paso importante es preparar a las personas para que encuentren en una propuesta de formaci�n desaf�os suficientemente estimulantes y la informaci�n relevante para que sea asimilada y luego puesta en pr�ctica en sus labores diarias.

Una forma de lograrlo es provocar la emergencia de inquietudes relativas al tema. Esto es, crear una agenda com�n de problemas, necesidades, inquietudes; generar espacios para la discusi�n o bien, tal como hacen algunos agentes de prensa, poner el asunto en cuesti�n en el tapete para que est� presente en el ambiente de la organizaci�n. Avisos por mail, preguntas abiertas en carteleras, notas en newsletters o houseorgans, son algunas de las t�cticas que se pueden usar�

Otros medios para despertar la inquietud que requiere todo aprendizaje es la puesta en pr�ctica de las habilidades pre-existente frente a desaf�os nuevos, a trav�s de simulaciones o representaciones de casos que ayuden a los participantes a recrear nuevos escenarios, o los actuales escenarios pero asumiendo nuevas posiciones o roles.

Por otro lado, la preparaci�n para una nueva experiencia de aprendizaje implica en s� el desarrollo de habilidades. En especial, si vamos a valernos de nuevas tecnolog�as para el dictado de un curso o si hemos de implementar un nuevo ambiente de e-learning. En estos casos, es recomendable que la persona pueda familiarizarse con esos ambientes previamente a la capacitaci�n en s�.

Preguntar c�mo, cu�ndo y d�nde usar lo aprendido

Aprender a hacer algo nuevo o aprender a hacer lo mismo pero de diferente forma, implica estar frente a lo desconocido. Y, si en el mejor de los casos, la novedad resulta estimulante, puede dejar de ser novedad y quedar r�pidamente en el olvido. A su vez, si la novedad genera temor o resistencia, dif�cilmente pueda llegar a convertirse en una habilidad para quienes deben/necesitan aprenderla.

Un curso o capacitaci�n puede resultar muy atractivo y estimulante mientras dura, pero si no programamos instancias para la reflexi�n o sino interpelamos a los participantes para que piensen c�mo, cu�ndo y d�nde podr�an hacer uso de ese conocimiento, entonces nos ha de faltar un buen elemento para que ese conocimiento se vuelva verdaderamente pr�ctico. A veces el tiempo nos acecha y es necesario dictar una capacitaci�n en pocas horas. Lo cierto es que de no dejar un tiempo para que las personas piensen y revisen lo aprendido, no habremos logrado ning�n aprendizaje verdadero. As� sea que la evaluaci�n del curso nos indique un alto porcentaje de alumnos aprobados.

Deber�a ser parte del dise�o de toda la experiencia proponer a los usuarios desaf�os o interrogantes que les ayuden a identificar oportunidades de poner en pr�ctica las habilidades aprendidas. Puede ser antes o despu�s del evento de capacitaci�n, pero lo importante es que est� presente en el dise�o de la iniciativa.

Evaluar para comunicar

Finalmente, ser� parte de la iniciativa pensar el modo en que evaluaremos los resultados y, en particular, tener presente el modo en que los comunicaremos.

La evaluaci�n debe involucrar a todos los actores. Quienes m�s interesados estar�n seguramente ser�n quienes han promovido la iniciativa y tienen que demostrar sus efectos en la organizaci�n. Pero tambi�n, quienes hayan proporcionado los recursos econ�micos y humanos para que sea posible; los jefes directos y muy especialmente, los participantes de la capacitaci�n. Todos ellos participan de una u otra forma en la medici�n, y todos ellos son merecedores de informes o reportes que pongan de manifiesto los resultados obtenidos.

Expresar los resultados para cada uno de estos perfiles en la organizaci�n ser� una labor diferenciada, ya que cada uno de ellos representa intereses diferentes. Es importante entonces, poder adecuar la comunicaci�n para que todos puedan acceder a informaci�n relevante y �til, y as� puedan apreciar los esfuerzos, el retorno de la inversi�n, o los reconocimientos. Este momento es muchas veces omitido ya que una vez que logramos lo que busc�bamos o bien, pudimos justificar ante alguien la inversi�n incurrida, el proyecto termin� para nosotros. No obstante, tener en cuenta esta fase puede ser una importante inversi�n para el futuro. A muy bajo costo tendremos en la organizaci�n personas con ganas de aprender y personas con ganas de que otras personas aprendan.

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